Llanura mesopotámica

La región mesopotámica fue cubierta por depósitos paleozoicos y cenozoicos, al igual que las llanuras chaco-pampeanas. Estos depósitos formaron llanuras cuaternarias sobre el basamento cristalino de Brasilia, excepto en Misiones y en el noroeste de Corrientes, los cuales son de constitución precámbrica.

9.28.2006

La llanura mesopotámica

Esta presenta áreas deprimidas, como los "esteros" del Iberá en la parte norte de la provincia de Corrientes. Estas depresiones son ligeramente onduladas y corren a lo largo de lomas de noreste a sudoeste. Están separadas por bajíos que dan origen a diversas formaciones, tales como extensas lagunas de tan escasa profundidad que a veces se secan; a los esteros, denominados "malezales" por su vegetación; y, por último, a los "bañados", terrenos anegadizos, muy húmedos y de difícil transitabilidad, que permiten la existencia de una flora y fauna muy particulares, sobre todo por la anidación de aves zancudas y patos.

El territorio de la provincia de Misiones

El territorio misionero se diferencia de la llanura mesopotámica por su relieve de mesetas, un área intermedia entre la orografía del Brasil -vinculada al macizo de Brasilia, donde se encuentran rocas del mesozoico- y las planicies argentinas. Estas mesetas son semejantes a las llamadas "cordilleras paraguayas", con predominio de selva cerrada.
El relieve es ondulado hasta una distancia de 15 a 20 kilómetros desde las márgenes del río Paraná, con declives largos y algunas sierras sobre los recorridos sinuosos de los afluentes; en algunos casos, sus pendientes están fuertemente erosionadas por precipitaciones torrenciales.
Las barrancas costeras, sin terrazas y disimuladas por el bosque en galería, crean un alto cañadón de paredes acantiladas.

Composición del suelo

Más de 90% del territorio está recubierto por capas continuas de material eruptivo de origen volcánico. Geológicamente, estas capas son parte de un macizo fracturado por grandes erupciones (formación de San Bento) que produjeron las rocas de transformación sobre las areniscas.
Un 36% de la superficie provincial corresponde a suelos conocidos como "tosca", de relieves poco inclinados, muy fértiles, constituidos por minerales primarios y arcillosos, y fragmentos de rocas alteradas.
Luego aparece la "tierra colorada" que identifica a Misiones: suelos profundos, arcillosos, de excelentes condiciones físicas y mediana fertilidad.
Sobre la provincia de Misiones, las franjas ribereñas del Paraná tienen escasa altitud y una humedad permanentemente alta por la cercanía del río, el cual presenta un fuerte encajonamiento.